Por: NÉSTOR NÚÑEZ Según la tradición, Manco Cápac y Mama Ocllo entregaron a su raza los escarpados montes por mandato del Dios Sol
Vistos desde la altura, los Andes semejan una larga cinta de papel arrugado donde un niño inquieto ha vertido su acuarela: el blanco de los picos helados, el negro de los insondables barrancos, el ocre de los cauces por donde bajan frenéticos ríos o acompasados arroyuelos, y el verde espeso y dulzón de los valles intramontanos.
Los Andes se extienden a lo largo de costa oeste de Sudamérica como una gigantesca muralla rocosa
La cordillera corre por toda la vertiente oeste de América del Sur, desde las costas tropicales de Venezuela hasta la Tierra del Fuego, antesala de la Antártida. Son ocho mil 500 kilómetros de longitud cargados de climas diversos, paisajes contrapuestos, y una historia de comunión del hombre con los secretos de la tierra, las piedras y el sol.