Fuente: larepublica.com.pe
Según Inspector General de la Policía Boliviana • Policía se sintió insuficiente para imponer el orden.
El inspector general de la Policía, general Fernando Peláez, dijo que el enfrentamiento del 11 de enero entre campesinos oficialistas y grupos opositores le hizo temer que se desatara una guerra civil por el odio que evidenciaba un sector hacia otro y la falta de uniformados para controlarlos.
"Personalmente lo sentí y lo sentimos. Había demasiada violencia, demasiado descontrol; felizmente bajó, pero hemos estado muy cerca de un descontrol general y eso nos hubiera llevado solo Dios sabe a qué consecuencias", declaró el inspector.
Peláez condujo en las calles de Cochabamba a 400 policías para frenar los choques con palos, piedras, flechas, machetes y armas de fuego de los miles que conformaban ambos bandos. Dos personas muertas y 240 heridos fue el resultado. "Temía que fuera el inicio de una guerra civil... estábamos con la ropa manchada de sangre, cansados, gasificados (afectados por gases lacrimógenos), apedreados, pero nos dimos cuenta de que evitamos algo mucho más grave", señaló.